martes, 9 de diciembre de 2008

¿Qué tal una tercera entrega?


- ¿Como dices?
- Si... tio, los ví el otro día en el coche de Jacobo.
- Ya pero, son buenos amigos, muchas veces van juntos en el coche.
- Dani. Parados en la parte de atrás del Media Markt, por la noche, el sábado, mientras tu estabas haciendo el turno.
- ¿Estas seguro de que eran ellos?
- Completamente. Te lo digo como amigo, ya sabes que nunca te diría una cosa así si no fuera verdad. - Dani dió un suspiro -. ¿Estas bien?
- Sí, pero primero quiero hablar con ella. Gracias por contarmelo Carlos, lo siento... necesito pensar.
- De acuerdo tío, no te preocupes, llámame en cuanto puedas.
- Vale, un abrazo tío.
- Un abrazo Dani.

Dani se quedó con el teléfono pegado en la oreja, escuchando con la mirada perdida el tono monofrecuencia golpeando en su oido con un ritmo regular. Se le pasaron muchas cosas por la cabeza; pero la que más le insistia era una voz que le intentaba convencer de que aquelllo no podía ser verdad, Susi jamás le haría una cosa tan horrible. De repente volvío en sí y como un acto reflejo marcó rápidamente el número de Borja. Le contó lo que le había dicho Carlos, y después de un instante de silencio, Borja atrevió a preguntar:

- Y... ¿Que vas a hacer?
- Pues no lo se, quedaré con ella para hablar a ver que me dice.
- Yo ni la vería.
- Tampoco sé del todo si es cierto. Tal vez era su hermana, que ya sabemos como es.
- Bueno, tío, haz lo que creas conveniente. Tienes razón en que es mejor que lo hables con ella, aunque ten por seguro que te va a negar la mitad de las cosas que le preguntes.
- Pero al menos lo habré intentado.
- ¿Que harás si descubres que es verdad?
- Morirme.
- Venga no seas exagerado. Además en tal caso ya sabes que me tienes a mí. No tengo tetas, pero soy buena compañía ¿no? - Borja trataba de animar el ambiente.
- Sí - Contestó entre pequeñas risas - Pero Borja... Ella me importa mucho, la quiero. Es que pienso en ella y no la veo capaz de hacerme esto, pero pienso en ellos dos y ato cabos.
- No quiero ser cizañero, pero ya te lo comenté en un par de ocasiones.
- Lo sé. Bueno voy a llamarla a ver si quiere quedar esta tarde.
- Tío acuerdate de la cena.
- Sí, sí, a las diez en el Anselmo.

Nada más despedirse y colgar, Dani se dirigió al comedor. Aún no estaba preparado para llamar a Susi. La comida que ingirió hacía apenas unos minutos le estaba empezando a sentar mal. Le dolia el estómago y sentía cómo si se estuviese retorciendo cada vez más; para tratar de aliviarse, se tumbó en el sofá, boca arriba, con los ojos cerrados y respirando lentamente. Su mente emitía destellos de recuerdos y empezó a juntar hechos que le hicieron darse cuenta que lo que le había contado Carlos era verdad. Su enfado fué tal que acabo estampando el teléfono móvil contra el suelo. 
Estuvo alrededor de veinte minutos así tratando de calmarse. Finalmente se decidió por llamar a Susi, si quería verla hoy, pensó, sería mejor que la llamase cuanto antes.

- Hola cielo - Contestó Susi-.
- Hola, em... Susi necesito verte pronto, ¿que tal esta tarde a las seis cuando acabes de trabajar?
- Bueno, me viene un poco justo, recuerda que he quedado con Ana y mis amigas para ir a cenar al Pans.
- No te preocupes, estarás antes en casa.
- ¿Qué pasa Enano?
- Nada, estoy un poco cansado. Paso a recogerte al trabajo.
- No ven a casa mejor a las siete, que así estaré ya preparada. ¿Donde iremos?
- A la Salera mismo, no sé.
- Enano, ¿de verás que estas bien? Te noto raro.
- No te preocupes ya lo hablamos después. No te comas la cabeza. Te quiero.
- Y yo a ti enanito.

Las pulsaciones de su corazón se aceleraron hasta tal punto que tuvo que empezar a respirar más rápidamente para no ahogarse. Desesperado cogió el mando de la X-box y se puso a jugar un rato para ver si podía desviar su mente.

Borja, por su parte, después de colgarle a Dani, miró a Esmeralda con cara de preocupación.

- ¿Que pasa patillitas?
- Nada, tu hermana y Dani, que creo que van a acabar ya.
- ¿Porque dices eso?
- Se ha enterado de lo de Jacobo, tarde o temprano iba a salir a la luz.
- No le habrás dicho nada tú, ¿no?
- No, se lo ha soltado el Carlos. Siempre tan bocas. La verdad que me siento un poco mal jugando a ser el abogado del diablo.
- No te lo tomes así. Lo has hecho por mí.
- Ya pero se supone que es mi mejor amigo y tan siquiera sabe que estoy contigo. - El cigarro que llevaba en la boca, empezaba a despedazarse sólo-.
- Ya llegará el momento de decirselo, ahora mismo no creo que deba saberlo.
- Seguiré fingiendo como siempre.

De un salto, Borja salió de la cama, cogió los calzoncillos y sus pantalones, y mientras se vestía comento:

- Bueno, son casi las seis, mejor irme para casa para que Dani no sospeche nada, así tendré tiempo de prepararme bien las cosas.
- Como prefieras. - Dijo con voz insinuante, apartando la sábana dejando ver uno de sus enormes pechos.
- No empieces, que mal acabaremos.
- Pues eso es lo que quiero, que acabemos mal. - Le guiñó un ojo-. Patillitas.
- Odio que me llames así - Sonrió -. Enserio me tengo que ir, te llamo mañana y nos vemos.
- De acuerdo un beso.

La tarde continúo para Dani nerviosa, se aproximó la hora y se dirigió a la ducha.

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Continua en "Las segundas partes nunca fueron buenas"

Gracias.

Ángel

3 comentarios:

Anónimo dijo...

viva la fotografaaaaaaaaa!!!


Fdo- un admirador XD

Anónimo dijo...

Mmmm! me gusta la historia, espero impacienta la continuacion... Jejeje! y la fotografa nos ha salido modesta jejeje!
Puqui
PD: nos vemos el jueves no... jejeje!

Laura dijo...

jajajajajaj
Encima que tengo admiradores =).

Sabes que me encantas (L)