viernes, 29 de agosto de 2008

Amanda



Hay ocasiones en nuestras vidas en las que nos vemos forzados a tomar una decisión; no forzados por obligación, sino porque en esta vida siempre tienes que dar un paso más. Y a mí ya me ha llegado la hora; pero no pensé que algo que estoy más que seguro me hará feliz, me fuese a resultar tan duro. Tal vez durante todo este tiempo lo he pensado fríamente, sin pararme a pensar de quien me voy a alejar; a quien voy a dejar sola después de todos estos 21 años... mi madre.

Ella siempre ha estado ahí; en cada momento, en cada minuto de mi vida, ha estado ahí. Y la verdad, que siempre me he llevado muy con ella, y le he podido confiar hasta mi más infinito secreto. Tal vez sea por esto que hace unos minutos, cuando ella y yo nos hemos percatado de que esta iba a ser mi última noche aquí (como inquilino me refiero), a los dos nos ha invadido una profunda tristeza, tanta que aun ahora continua pegandome las piernas al suelo, paraliandome los pies, como si un ser estuviese ejerciendo una fuerte presión agarrándome para que no abandone mi hasta ahora "hogar".

Cuando miro hacía atrás, aun recuerdo tiempos pasados; los días que mirábamos el calendario, y pensaba que en el 2000 iba a tener 13 años, "y como seré?" preguntaba continuamente. O los helados que nos comíamos caminando por la larga calle que unía nuestra casa en Alquerias con el pueblo; o las mañanas en la casa del abuelo, con el moomin correteando por ahí, ymi madre haciendome el desayuno en la cocina; o los tiempos turbios de separación de mis padres; la primera noche que pasamos en el Grao, yo con la colchoneta hinchable; o cuando nos compramos un verano por un acto impulsivo el CD de los vengaboys... o las veces que hemos ido al cine; o cuando fuimos a peñiscola en un par de ocasiones, o también de todas las veces que hemos dicho de ir a ver algún castillo chulo; las veces que me invitaba a comer en el quebó, o en el mcdonalds cuando empecé a trabajr en el Carrefour... Muchos son y no puedo escribirlos todos, porque son los 21 años de mi historia que he pasado junto a ella y que jamás olvidaré...

En fin, no puedo seguir escribiendo.

Muchas gracias por todo, y por lo que nos queda por vivir...




..mami.


Te quiere,


Ángel.

1 comentario:

Silvia dijo...

Ai que estoy llorando joé! Se perfectamente lo que sientes y sabes lo bueno que tienen las madres? Que siempre, siempre están ahi hagas lo que hagas, con ellas siempre puedes retomar las cosas donde las dejaste en el momento que sea sin tener que dar explicaciones, sonsimplemente maravillosas.
Que te vaya muy bien t nueva vida, confio en ello ;) Y a ver cuando me invitas a cervecear en tu nuevo hogar pequeño elfo ;) :*